Enfócate en lo que te potencia: eres capaz de crear tu propio camino, y de conseguir lo que te propongas

Mi aporte será acompañarte y proponerte pequeños retos que te hagan avanzar para la consecución de tus metas.

En tu propio camino de armonización personal, tú sabes mejor que nadie qué es lo mejor para ti, cómo te sientes y a dónde quieres llegar.

Mi aporte será acompañarte y proponerte pequeños retos que te hagan avanzar para la consecución de tus metas.

He dividido el proceso de armonización personal en tres grandes bloques. Segmentar el proceso nos ayuda a enfocarnos mejor en cada etapa, a la vez que ayuda a orientar cada etapa para un perfil más concreto, contribuyendo a una mayor profundidad.

Es muy habitual que las personas comiencen a buscar soluciones cuando tienen un dolor o malestar físico, el dolor es uno de los grandes motores que nos llevan a la acción. Por ello, rebajar esta molesta sensación suele ser nuestra primera demanda y nos ayuda a sentirnos mejor.

Pero si profundizamos en las causas que generaron ese dolor, es muy habitual que nos encontremos desórdenes a otros niveles como pueden ser el emocional, nutricional, etc. pudiendo ser estos desequilibrios los que se han manifestado en el cuerpo en forma de dolor.

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El equilibrio y la autenticidad en nuestra relación con nosotros y con el entorno, es el origen de nuestro bienestar y una vida plena

En nuestra búsqueda de armonía como seres humanos, el gran reto a afrontar, es armonizar nuestro ser holístico; cuerpo, mente, emoción, espiritualidad, alimentación y energía.

Y una vez que tengamos el conocimiento y la experiencia, soltarlo todo para enfocarnos en vivir desde el amor, en el flujo natural de la naturaleza, en el orden y equilibrio de todo. Aprender a fluir con la certeza de que todo es para el mayor bien.

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Descubre las claves del trabajo integral

Ordenar la postura corporal y aumentar la capacidad de sentir lo que en el cuerpo se manifiesta es como preparar la tierra para cultivar o poner los cimientos para construir una casa

En el cuerpo se manifiestan los desequilibrios, habitualmente en forma de dolor. Estos desequilibrios pueden venir de malas posturas repetidas, cargas de trabajo excesivo y/o desequilibrado, traumatismos, mal funcionamiento de los órganos internos, desorden psico-emocional, entre otros.

Ordenando el cuerpo mejoramos su funcionalidad natural tanto a nivel músculo-esquelético como visceral, favorecemos además el orden en la mente, el equilibrio en las emociones y el correcto funcionamiento del organismo, entre otras muchas cosas. Para ordenar nuestra postura hemos de ir a la raíz originaria de este desequilibrio para comprender qué lo ha originado y desde aquí enfocarnos en su reordenación.

Conecta con tu cuerpo, escúchalo y atiéndelo para comenzar tu propio viaje hacia el bienestar. La sabiduría del cuerpo está más allá de tu razonamiento lógico.

Dirigido a aquellas personas que tengan necesidad de mejorar su relación con el cuerpo, bien sea por dolores o por ganas de profundizar en su comprensión para conocerlo y saber mantener el bienestar corporal y la calidad de vida a largo plazo.

“Hacer consciente nuestra realidad personal en sus diferentes formas y armonizarlas es como sembrar lo más adecuado para el terreno y las condiciones externas o construir la casa con sus diferentes compartimentos en función de las necesidades de los futuros inquilinos”.

Ser conscientes de nuestro cuerpo y mente nos ayuda a encontrar la armonía corporal y mental que necesitamos para equilibrarnos.

Nuestros hábitos diarios son una manifestación de nuestro interior y viceversa. Todo lo que somos y hacemos se manifiesta en el cuerpo. Ordenando y armonizando nuestras emociones, mente-cerebro, espiritualidad-actitud, energía vital y alimentación encontraremos el equilibrio donde radica nuestro bienestar más profundo y duradero.

Dirigido a aquellas personas que quieren ir más allá de su cuerpo, comprendiendo la relación de este y todo lo que sucede en él con las emociones, los pensamientos, la alimentación, el descanso, las relaciones… Con todo lo que hacemos y somos.

“Conectar con nuestra naturaleza divina y la unicidad de todo cuanto acontece es el último paso de este camino de consciencia hacia nuestra autenticidad. El símil sería sentarse a observar cómo la naturaleza fluye o habitar la casa con serenidad”.

Percibir y percibirse, aquí y ahora, nos ayuda a ser conscientes y vivir con plenitud

Más allá de la percepción de la vida desde la dualidad conectamos con la totalidad y unicidad, el trabajo es armonizar e integrar la parte más humana con la parte divina y eterna de la espiritualidad. 

Dirigido a personas con una trayectoria de crecimiento y trabajo personal.

 

El cuerpo físico es una máquina perfecta con millones de años de evolución que alberga nuestra sabiduría como especie animal.

No solo es el caparazón exterior de nuestra esencia, es la propia esencia en sí misma. Es el origen y el final de todo cuanto acontece en nuestra vida, a través de él nos relacionamos con nuestro entorno y en él se encuentra cada experiencia vivida. Es el nexo de unión en el que se encuentran todos los planos que nos forman.

Nuestro cuerpo refleja fielmente nuestro pasado y presente; muestra lo que somos en este preciso momento en base a toda nuestra experiencia de vida.

Nuestro cerebro es el órgano pensante cuya principal función es nuestra supervivencia. La realidad que yo percibo no es más que una interpretación de mi mente.

La mayor parte de nuestros procesos mentales no son conscientes sino una interpretación en base a nuestras creencias, patrones, roles.

Una mente inconsciente promueve una vida vivida en patrón automático desde estos roles y creencias. Aumentar la consciencia sobre nuestros propios procesos de pensamiento nos ayuda a crear una vida auténtica vivida con plenitud.

La mente sigue siendo un misterio a día de hoy. La práctica personal nos dará nuestras propias respuestas.

Las emociones son un proceso físico-químico a través del cual nos relacionamos con nuestro entorno. Son una fuente maravillosa y auténtica de información acerca de nuestra propia personalidad.

Las emociones influyen en nosotros modificando nuestra percepción de la realidad, los pensamientos, nuestra postura corporal, nuestra actitud, en los sistemas digestivo, cardiovascular, inmunológico, endocrino y otros.

Las emociones determinan nuestra experiencia de vida y también nuestras memorias. Son el principal filtro a través del cual percibimos los estímulos externos ya que de manera inconsciente nuestro cerebro elige aquellos que están relacionados con su estado emocional actual. Al igual que éste elige recordar aquellos que siente que tienen relación con su situación.

Con nuestra alimentación nutrimos nuestro organismo desde la química y energía, generamos una importante tendencia en él.

Lo que comemos no solo configura nuestro cuerpo, sino que moldea nuestra mente, configura nuestras emociones, influye en nuestra actitud…

Además de los alimentos que ingerimos, también nos alimentamos de las relaciones, de la información que percibimos, de nuestro entorno. Alimentamos e influimos en nosotros a través de nuestros sentidos y con ello configuramos también nuestra realidad.

Científicamente, la energía ni se crea ni se destruye. Somos seres en constante evolución en relación con nuestra propia esencia y la interacción con nuestro entorno.

Todo en el universo es energía, de hecho, nosotros somos energía. La energía vital nos nutre y nos permite vivir.

Por ejemplo, el impulso eléctrico es la forma de información de nuestro Sistema Nervioso, que controla el funcionamiento de nuestro organismo. Los pensamientos y nuestras emociones son impulsos nerviosos, las funciones de nuestros sistemas requieren y generan energía, con la alimentación aportamos lo necesario para generar energía, el movimiento precisa de energía, etc.

Desde hace muchos años se conoce la existencia de los campos energéticos humanos, todos los seres vivos intercambiamos energía, la emitimos y la recibimos.

La capacidad de hacer realidad los sueños pasa por una actitud determinada, y no es un tema de suerte sino de elección. La actitud es la posición que adopta una persona ante la vida y con nuestra actitud damos forma a todo lo que acontece en ella. Vivir la vida con motivación, valentía, responsabilidad e ilusión no tiene nada que ver con vivir la vida desde la resignación, el miedo o la falta de poder personal. Cambiar la actitud es cambiar tu vida y el mundo que te rodea por completo.

En salud, una actitud positiva ante una enfermedad nos aporta más probabilidades de curación.

Una actitud abierta espiritualmente reconoce la grandiosidad del flujo universal de la vida más allá de nuestros deseos y capacidades. Aceptar la realidad que viene determinada y enfocarnos en crear lo mejor sobre lo que tenemos a nuestro alcance.

Nuestra capacidad de consciencia nos permite darnos cuenta de aquello que estamos observando. Pero mirar algo no implica que seamos verdaderamente conscientes de ello.

Nuestra consciencia está relacionada con la información que disponemos sobre lo que acontece en nosotr@s y nuestro entorno. La intención de ver con profundidad y nuestra capacidad de observación son determinantes aquí.

La consciencia es un estado mental muy especial, íntimo y personal, pues sólo podemos sentir la propia consciencia y nunca la de los otros. Es decir, no hay manera de penetrar en la mente de otra persona como lo hacemos en la propia gracias a la consciencia.

Desde la consciencia tenemos la capacidad, además de observar, de modificar. Lo que la hace fundamental en nuestro camino de reinvención.

En mi opinión es el origen de todo cambio.

Los hábitos son la manifestación de lo que hoy somos hacia el exterior, y somos lo que repetimos.

En mi experiencia personal observo como uno de los mayores obstáculos que encontramos a la hora de reconducir nuestro camino es el cambio de hábitos. Tenemos unas tendencias muy integradas en nuestro día a día y en nuestro subconsciente. Esto hace que lo más fácil sea reproducir lo que vengo haciendo, siendo difícil  cuestionarlo e integrar nuevas acciones.

Si bien este cambio de hábitos es una tarea costosa, es la raíz del cambio; hacer diferente para crear diferente o hacer lo mismo para seguir igual. Esto que es muy fácil de decir requiere de un trabajo profundo que cambie la raíz que generó el hábito que deseamos soltar y genere la motivación necesaria para crear el cambio.

Si todo esto resuena en ti, y sientes que quieres experimentarlo, te invito a que nos conozcamos.

Podemos tener un primer contacto telefónico durante 15 minutos, para conocernos y valorar tu situación.

Podrás elegir tu propio camino, uniéndote a los grupos semanales, con sesiones individuales o participar en cualquiera de las experiencias. Juntos buscaremos la mejor solución para encontrar el bienestar que deseas.

Estoy aquí para ayudarte.