5 técnicas para el dolor de cuello o dolor cervical

5 sencillas y eficaces técnicas que puedes aplicar por ti misma para mejorar tu cuello o zona cervical. Equilibrarán tu postura corporal y reducirán la tensión de tus músculos.

¿Tienes o has tenido molestia en tu cuello, hombros o cabeza? Practica estas técnicas para el dolor de cuello o dolor cervical y verás cómo te sientes mejor.

En un post anterior hablaba sobre tres causas frecuentes que provocan dolor cervical o dolor de cuello. Mi perspectiva del cuerpo como un todo y mis conocimientos sobre el cuerpo físico, me invitan a sugerirte que, si tienes alguna de estas molestias, comiences por observar tu postura corporal de forma global, especialmente la parte alta de tu cuerpo. Estas técnicas para el dolor de cuello o dolor cervical se enfocan exclusivamente en esta zona de tu cuerpo.

Ponte delante de un espejo en el que puedas ver desde la cintura hasta la cabeza, junta lo pies y deja que tu cuerpo se relaje durante unos segundos y permite que se mueva (muchas veces nos ponemos rectos como una vela, y lo que se trata es de permitir que el cuerpo adopta la postura estructural a la que tiende). Observa ahora en el espejo (sin moverte) la posición de tu cabeza respecto a los hombros, la altura de los hombros, la posición de tus brazos, siente si el peso de tu cuerpo recae más en un pie… Invierte unos minutos en observar lo que ves en el espejo (más allá de lo guapa o guapo que te ves ;)).

Esta información te ayudará a comprender mejor cual es tu postura corporal y tal vez puedas ir relacionando esta postura corporal con hábitos cotidianos de tu día a día o con las sensaciones de tu cuerpo. (Puedes encontrar más información al respecto en el post «Mala postura y dolor corporal»)

Por otro lado, somos seres holísticos, por lo que tal vez el dolor o molestias en el cuello puedan ser originadas por desequilibrios en otros planos que se manifiestan en esta parte de tu cuerpo.

Veamos las 5 técnicas para el dolor de cuello o dolor cervical

Técnica 1: consciencia corporal

El primero tiene que ver con nuestra consciencia corporal y la posición de la cabeza adelantada. Tenemos una tendencia bastante generalizada a adelantar la cabeza con respecto al eje de nuestro cuerpo y esto evidentemente genera tensiones en el cuello. Mi propuesta es observar esta parte de tu cuerpo y buscar la alineación del cuello con la intención de llevar la base del cráneo hacia atrás y arriba (como si quisieras alargar el cuello por detrás).

Técnica 2: automasaje del músculo esternocleidomastoideo

El segundo tip es el masaje del músculo esternocleidomastoideo. Tal vez el músculo más potente del cuello que interviene en los movimientos de la columna vertebral y la cabeza. Inserta en su parte baja en el esternón y la clavícula para llegar hasta los huesos occipital y temporal del cráneo. Este músculo lleva la cabeza hacia el hombro, rota la cabeza hacia el lado opuesto, flexiona el cuello y ayuda a elevar el tórax. Este músculo, además de esta importancia a nivel estructural es muy importante en el agujero yugular; una cavidad del cráneo a través de la cual pasa la vena yugular (muy importante para el riego sanguíneo de la cabeza, Nervio Glosofaríngeo IX, Nervio Vago X, Nervio Accesorio Espinoso XI (nervios importantes en el correcto funcionamiento de nuestro Sistema Nervioso Autónomo).

Masajeando este músculo y reduciendo su exceso de tensión, favorecerás:

  • El correcto posicionamiento de la cabeza, especialmente en la inclinación lateral y rotación.
  • Que las vértebras tengan más espacio y libertad de movimientos.
  • El correcto movimiento del tórax en la respiración, lo que permitirá que esta estructura descienda con mayor facilidad.
  • Liberar el agujero yugular permitiendo un mayor espacio para el paso de las estructuras que pasan por él.

Técnicas 3 y 4: automasaje de músculos maseteros y temporales

El tercer y cuarto tip son los masajes de dos músculos muy importantes para nuestra mandíbula; maseteros (superficial y profundo) y temporal. Estos músculos son los principales músculos de nuestra masticación. Son músculos que por su utilidad al hablar o masticar es muy fácil encontrarlos con una tensión excesiva.

Además de estos usos naturales para los que están diseñados y preparados, encontramos otras causas por las que se acumula tensión en estos músculos. El exceso de tensión en nuestras vidas genera muy habitualmente que apretemos musculaturas como éstas. El conocido cómo bruxismo es la contracción inconsciente, normalmente por la noche, de estas musculaturas. En estos casos sería conveniente enfocar nuestro aspecto psico-emocional para encontrar las causas de nuestro exceso de tensión y encontrar así el origen de esta tendencia.

Estos músculos con excesiva tensión ejercen una tensión excesiva sobre nuestra Articulación Temporomandibular (ATM), una zona muy delicada y que provoca unos dolores muy fuertes.

La tensión excesiva de estos músculos tan poderosos puede traccionar de nuestro cuello y cabeza hacia delante haciendo que la posición de las vértebras y el cráneo se descoloquen provocando tensiones y molestias.

Técnica 5: automasaje de la parte posterior del cuello

En el quinto y último tip vamos a trabajar la parte posterior del cuello. Lo haremos con la intención de elongar o estirar estas fibras musculares y facilitar así que la zona cervical tenga espacio para que las vértebras tengan libertad de movimiento y se eviten así pinzamientos y roces.

Los músculos que trabajaremos son principalmente el trapecio con sus fibras altas y los esplenios. Estos músculos están conectados desde las vertebras de la columna hasta la base del cráneo (huesos occipital y temporal). En el caso del trapecio (músculo muy grande y el más superficial de ambos) llega a insertar en la clavícula, “hombro” y escápula.

Hemos de tener en cuenta que muy a menudo el dolor lo percibimos en la parte posterior del cuello, zona donde se encuentran las vértebras y estructuras delicadas. Pero el desequilibrio tiene su origen muy habitualmente en otras estructuras como las que hemos comentado aquí.

Te invito a observar tu cuerpo y percibir donde surge el desequilibrio. Estoy seguro que practicando estos ejercicios mejorarás tus sensaciones. Si tienes cualquier duda puedes ponerte en contacto conmigo.

En este vídeo te explico cómo puedes llevar a cabo con seguridad y consciencia los ejercicios planteados.

Además de estas 5 técnicas para el dolor de cuello o dolor cervical, puedes enriquecer aumentar tu conocimiento y tu bienestar a través de la respiración. Si quieres saber cómo hacerlo de forma sencilla y adquirir más herramientas para relajar la musculatura y eliminar las tensiones de tu cuerpo, aprende más aquí sobre la respiración diafragmática.

¿Te han ayudado estos ejercicios? Si los pruebas, y te dan resultado, me encantará leer tu experiencia en comentarios 👇

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